Un niño muy friki llega del colegio a casa y nada más entrar por la puerta, llorando esmorecido, le dice a su madre:

- Mamá, mamá, en el colegio me dicen friki.

- ¿Y tú que haces hijo mío?

- Me resto dos puntos de carisma.

Yo lo he visto en Moral descuidada y lo he reelaborado.